Saxo

Saxo

Solo existe una sola forma de superar la suavidad del humo de un puro, y el amargo calor que deja un trago de whisky, y esa forma eres tú.

Todavía recuerdo la primera vez que puse mis manos en tu cuerpo, como mis dedos flotaban por tu arco desde tu cuello hasta tus llaves protectoras.

Perfección, es la palabra que me llega a la mente al recordar ese instante en el que lo olvidé todo, completamente oro, y no por el color ni por el material, si no por la majestuosidad con la cual cautivaste cada uno de mis sentidos.

Rosar mi boca contra la tuya fue la epifanía del arte mismo, ver como sin mi consentimiento llenabas todo tu ser con mi respiración, y escucharte cantar la música que tenía dentro de mí, “schoonheid”.

Rozar tu arco contra mi pecho, mientras con mis dedos iba palpando cada una de tus llaves, llaves que desbloquearían tus secretos más oscuros, las llaves de tu cuello, las de tu espátula, tus llaves protectoras, fue como si me robara tu juventud con los dedos.

Verte elevarte hasta el octavo cielo fue magistral, por que nunca cambiaste esa nota de placer, si no que más bien registraste una profundidad suprema, te elevaste.

Hoy solo quiero imitar ese baile de Cuerpo y Espíritu como una vez lo hizo Eric Marienthal, y besar tus labios mientras aprieto con mis dedos cada una de tus llaves, hasta hacerte gritar esas notas de libertad afrodisiaca.

Hoy quiero hacerte el amor, porque tocándote, nunca gritarías como lo haces cuando te soplo vida.

Gracias por compartir!!

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